¿Quiénes somos?


Soy Paulina Aravena, fonoaudióloga de Centro Antú, con más de 15 años de experiencia profesional. Me especializo en el acompañamiento de personas con Apraxia del Habla Infantil y Autismo (TEA/CEA), Cuento con diplomados en intervención en dificultades escolares y neuropsicología, un magíster en trastornos del neurodesarrollo y cursos especializados en el área de la psicología, que fortalecen una comprensión integral del desarrollo, la conducta y los procesos emocionales asociados. Además estoy certificada en los enfoques PROMPT y DTTC, ambos orientados al abordaje de la Apraxia del Habla.
Además, me he dedicado a la atención temprana en centros pediátricos, lo que me ha permitido adquirir una sólida experiencia en el trabajo con hablantes tardíos y en la detección e intervención oportuna de dificultades en el desarrollo de la comunicación.
A lo largo de mi trayectoria he trabajado en diversos contextos clínicos pediátricos y en centros especializados, así como en espacios académicos. Mi trabajo se caracteriza por un enfoque riguroso, basado en la evidencia, y por una mirada respetuosa, centrada en la persona y en el acompañamiento a las familias a lo largo del proceso terapéutico.


Soy Cecilia Montero fonoaudióloga de Centro Antú, cuento con más de 15 años de experiencia en el trabajo clínico y educativo con niños, niñas y adolescentes dentro del espectro autista, así como en procesos de evaluación en adolescentes y adultos.
Mi trabajo se enfoca en la realización de evaluaciones de apoyo al diagnóstico en personas con sospecha de autismo, con énfasis en la comunicación y la interacción social, utilizando herramientas estandarizadas como ADOS-2 y ADI-R. Además, desarrollo intervención temprana con niños pequeños que presentan desafíos en la comunicación, la interacción social, el juego y la participación en la vida cotidiana, acompañando activamente a sus familias.
Me caracterizo por una evaluación clínica rigurosa y por un acompañamiento cercano y respetuoso, orientando a las familias tanto durante el proceso de evaluación como en la implementación de la intervención temprana, para que cuenten con información clara y herramientas concretas durante todo el proceso terapéutico.
